BIBLIOTECAS PÚBLICAS

Sevilla es conocida a nivel mundial como ciudad turística. Atraemos al visitante por un patrimonio cultural, sus gentes y sus fiestas. Se invierte en promocionar y difundir por el planeta toda la riqueza “cultural” que poseemos.
Creemos estar en el escaparate del mundo y no miramos de puertas adentro los déficit que tenemos. ...Por ejemplo, una Biblioteca Pública deficitaria, obsoleta, y falta de recursos tecnológicos acordes con los nuevos tiempos.
La Biblioteca pública de mi ciudad, se trata de una entidad estatal, cuya gestión corre a cargo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura en Sevilla, en quién ha delegado la Junta de Andalucía.
Como otras muchas Bibliotecas, está integrada en el Sistema Español y Andaluz de Bibliotecas y de Documentación.
Se encuentra ubicada en un entorno muy familiar y emblemático para la mayoría de los sevillanos como es la Avenida de Mª Luisa. Cerca del Parque que lleva su mismo nombre. En un ámbito que acogió los pabellones de Estados Unidos, Perú, Uruguay y Chile en Exposición Universal de 29.
En cuanto a su espacio exterior la Biblioteca cuenta con una especie de porche a través del cual, se accede al interior de la misma. Una vez dentro se encuentra el vestíbulo de acceso principal, un espacio un poco confuso y sin compartimentos. Allí se sitúa el mostrador de información general, y unas taquillas para depositar los objetos personales, además de los servicios.

Carece de un área de descanso bien definida y cafetería, de forma que el usuario que pretenda estar un tiempo prolongado en la misma, deberá llevar avituallamiento propio y comer donde pueda.
Una vez traspasado el torno de acceso a la zona interior, se encuentra el mostrador de préstamos y devoluciones, una Sala Infantil, la Sala de Préstamos y Hemeroteca, se trata de un espacio conjunto y “multiusos” apenas delimitado y reducido. Tanto es así que las Conferencias se dan en la misma zona.
Cerca de esta zona se encuentra una zona habilitada para proyección de películas y documentales, y un patio interior que es polivalente pues, igual sirve para lectura, que para convivencia.

La planta alta quizá sea la más heterogénea de la Biblioteca; consta de una Sala Juvenil, diversos Puestos de Internet, mostrador Multimedia, Fonoteca, Videoteca, Audición de Música, Sala de Consulta para obras fuera de préstamo y un rincón para el opositor.
En cuanto a espacios este es el contenido y distribución de los mismos. Reducidos a mi parecer y carentes de recursos para una ciudad que ronda, según datos oficiales del 2006, cerca de los 800.000 habitantes.
En cuanto a colecciones y fondos de esta biblioteca, creo que son escasos tanto en títulos como en ejemplares para préstamos.
El tema servicios es, en mi opinión, junto con las instalaciones el más deficitario que ofrecen tanto a nivel general como particular. Quizá fue interesante en el momento de la creación de la Biblioteca, pero en los tiempos que corren la administración debería hacer más hincapié en un tema tan trascendental como es la lectura. Claro que para que haya una afición por ella, debe haber un programa cultural amplio y atrayente al público.
Fomentar hábito de lectura, es tarea de todos, pero si empezamos por la familia y la escuela, ambos en la misma línea, sería interesante. Si a ello se le añade, que la administración invierta en cultura, y cuando digo esto, me refiero por ejemplo a la inversión para modernizar nuestras bibliotecas, e ir transformando sus estructuras y funcionamiento, la cosa sería diferente.
Invertir significa también atraer, enganchar al usuario, sobre todo al sector más joven e inadaptado de la ciudad. Para ello se necesita un programa atractivo, con poder de convocatoria, que supere o equipare las ganas de reunión en torno a una “botellona”.
Unas bibliotecas públicas que estén acordes con las necesidades de la comunidad que avanza de forma rápida hacia las nuevas tecnologías. Para ello es bueno que una partida de los presupuestos reviertan en estos menesteres.
Una vez dado ese paso sería tarea de todos en general y de los dirigentes políticos en particular, difundir tanto por los diferentes medios de comunicación como a través de rutas e itinerarios, la existencia de un “Bien” común y público al alcance de todos. Su difusión se ha de hacer a través colegios, asociaciones de vecinos y otros colectivos. Pero antes de difundir se debería hacer un estudio de población, que tipo de demandante existe en nuestra ciudad y que necesidades pretende cubrir nuestra Biblioteca. Dejémonos ya de tanta controversia sobre una posible ubicación, estilo y simplezas. Interesémonos más por un contenido, que satisfaga las necesidades de una población en crecimiento y conocimiento, que apuesta por las nuevas tecnologías y que cada vez más demanda sus servicios.
Debemos trabajar todos juntos para adaptar nuestras bibliotecas, tanto públicas como universitarias, al nuevo Espacio Europeo de Educación y de Investigación, espacios en los que se demanda un nuevo marco de enseñanza basado en el aprendizaje, investigación e innovación. ¿Un Crai?...¡Un Crai!
Con ello podemos asegurar a los usuarios una prestación de servicios y recursos de información, adaptar un horario de apertura de lunes a domingos, con puntos de trabajo tanto individuales, en cualquier tipo de soporte, para que permita el desarrollo de las actividades junto a esto, un personal con conocimientos y experiencia para ayudar a satisfacer las necesidades de información en el estudio e investigación.
Comments (0)
You don't have permission to comment on this page.